lunes, 29 de julio de 2013

Pañuelo gris

- Le echas mucho de menos, pequeña Katja?
-No.No - repitió nerviosa- ¿Por qué lo dices?
-Has amanecido abrazada a la almohada.
-Es que así es más cómodo dormir.- replicó ella en un intento de convencimiento que, evidentemente, no Llegó a ningún puerto.
- Ya han pasado más de 4 semanas.
- Y pueden pasar muchas más sin que yo deje de quererle, pero no por eso le echo mucho de menos.
-¿Le echas de menos?
-Ya te contesté que no, por favor, Pedro, no seas pesado.
-Algo en tus ojos me dice que me mientes, hermanita, y aunque tuviese los ojos cerrados, lo notaría. A un hermano no puede mentirsele así como así, eso lo sabes, Katja.
-He dicho que no lo extraño, Pedro. Ya está, fin del dialogo. No le echo de menos, o eso es lo que creo.

O eso era lo que quería creer. Porque yo no le echaba de menos, a menos que lo aceptase, en tal caso si sería verdad. Pero mientras yo me negase a mi misma que le extrañaba, no le echaría de menos. Y quizás sí le echaba de menos, pero no iba a decirlo, porque entonces aceptaría que le echo de menos. Y quizás tendría que llorar, quizás un poquito nada más. Y en el llanto, tal vez en el nado entre esa laguna de lágrimas, me descubriese débil, y descubriría que hay algo con lo que se me puede hacer daño, algo de lo que se me puede privar para volverme loca, para desatar en mi una fiera que convirtiese sus lágrimas en colmillos para retornar mi felicidad. Quizás si aceptase que amanecí pensando que entre mis brazos descansaba él y no un pedazo de algodón, quizás se volvería realidad, lo que ya era, con el simple hecho de aceptarlo ante alguien que no fuera yo.

Flor en una estrella

Perfecto es aquello que carece de defecto y de error. O eso es lo que se nos hace entender. Lo perfecto quizás sea tan propio como el pensamiento, tan personal como la razón. Porque ¿qué es un defecto? ¿Para quién es ese defecto? Quizás a alguien no le gusten los chistes ¿ y por eso alguien gracioso pierde su perfección? Quizás exista a quien no le gusten las sonrisas, y por eso quien a mi me hace feliz, me hace imperfecto. ¿Qué es un defecto? ¿Qué es no tenerlos? ¿Qué es ser perfecto? ¿Y para quien?

viernes, 12 de julio de 2013

Verso a golpe

Como las pompas gentiles que estallan en un trémulo vibrar del aire de un baño en un pisito de Madrid. Como un jilguero que risueño pasea entre los matorrales secos que decoran la alambrada. Como las gotas regadas de agua que deliran entre los pétalos y tallos de una planta que brota entre el secarral. Como las estrellas que de blanco pintan en punta la noche sin primor ni pudor alguno, traviesas ellas. Como el reflejo del haz de luz disparado que atraviesa las canicas que por el pedregoso camino deciden cicatrizar una infancia. Como la lágrima que cae en la esquina de esta hoja para emborronar mis dedos, para hacerme indiscutible culpable de este derroche de lo que sean que aquí se derrochen. Como el chocolate fundido dentro de una bolsa de plástico de dorado atada y que tras una confusa travesía sigue clavando de un tajo al paladar el sabor de la felicidad. Como un mordisco en el cuello hecho a mi medida. Como una ventana por la que ver lo que nadie nunca vio, ni verá, ni veré. Como una isla descubierta aun por descubrir. Como el vibrar de esta mesa en la noche entre el manto de la locura y la calma establecida. Como la voz de pausa en el camino corrido de un suspiro sin si quiera pensar. Como que a veces no hace falta pensar. Como las voces opacadas por el grito de libertad en el estallido de una flor en aquella estrella del firmamento. Como las hojas sopladas y pasadas de mi cuaderno por el viento que en mi rostro pinta tus sonrisas. Como los rectángulos, vigas de madera que sostienen el peso de las que se quitan y se suman. Como la espuma del néctar de los Dioses, elixir de los sabios, veneno de los poetas. Como las inesperadas.

Honor, peace, mercy.

You shall take my honor, my Lord, my Lady, because I, moon of shadows, star of lights and fires, I´ll serve you from this day untill further more than my last day. I, arrow in the bow and sword in the enemy´s throat, I swear to the Gods I won´t shiver, I won´t give up in my mission, in my commands. I won´t fall, I won´t kneel before any King, any Queen, any Lord or any Lady who isn´t my true and loyal King, or Queen, or Lord... Or Lady. I shall not fall in the battlefields of war. I shall not burn in the madness of wrath, of treason, of revenge. I shall not. And I shall take my sword, take my shild, and take my horse, and ride towards war in name of all those who live in our land and deserve to please peace. And I shall never forgett these words I´ve said. These words sent from my mouth that nobody has written for me, without madness, neither treason, nor threat. The Gods protect me in this commands where only honor and loyalty must take place. ¡Gods bless the King, the Queen, the Lord or  the Lady!

Cuervo

¿Con quién estás contando cada vez que dices "nosotros"? Es bien sencillo. O más bien, bien jodido. Un burro es burro. Nace, se cría, crece, trabaja en el molino, con suerte en los arados del campo, y muere. ¿Me equivoco? Una forajido es forajido. Nace, no se cría, vive en lo salvaje robando y asesinando para tener algo que llevar de su mano a la boca, y muere. ¿Quiénes? ¿Quiénes son "nosotros"? Un caballero nace, se cría, sirve y obedece a su Rey, protege su honor y a su gente en la batalla, de noche ama a su princesa, de día vuelve a la batalla, y se repite, y repite, y repite, y muere.  La espada nace, forjada entre la piedra y el hierro, pero nace. Y sirve a su maestro hasta que este es desarmado. Y entonces muere. El escudo es escudo, el caballo es caballo, la flecha es flecha y el arco, arco. El consejero es consejero, y la naturaleza es naturaleza. Y todos mueren. Y para nosotros, bestias indignas. Seres artificiales, para "nosotros" ¿Qué queda ser? El fuego es fuego y la nieve es nieve. El Rey es Rey, nace se cría, hereda el trono y ordena en su reino sin discusión para la protección de su pueblo, la paz y la harmonía, y muere. La reina es reina, y nace, y se cría, y se casa con el rey prometiéndole la miel de la más linda flor de todas cada noche, y muere. El fuego es fuego y la nieve, nieve. ¿Y nosotros? ¿Quiénes  son "nosotros"? ¿Y qué somos, mi señor? ¿Qué somos?

jueves, 11 de julio de 2013

Y a paso de tortuga cazan los pumas.

¿Qué es del fuego que sopla el viento? Debajo de los árboles del parque que hay junto a mi casa he visto en varias ocasiones alguna sonrisa. Debajo del platanero que decora el jardín de mi vecindario hay una alfombra de césped verde y alegre que acolcha los pasos de los paseantes. No es extraño ver, sobretodo por la mañana, algún viejecillo que alimenta a las palomas gorgoteantes con semillitas doradas de grano de lino dejando pasar el tiempo de una mañana libre de quehaceres a la espera de una esperada sorpresa producida por el beso en la mejilla de unos labios arrugados rodeados de un rostro similar, que no obstante, produce mágicamente una sonrisa en el semblante alegre de nuestro anciano. También hay unos columpios, y un tobogán, y unas canastas, y señoras que casi con desidia pasean a sus caninos compañeros. ¿De dónde vendrán estas estrellas que atravieso a esta vertiginosa velocidad? También he visto a algunos niños gritando y chillando mientras juegan a pintar los rojos adoquines de la acera del parque con tizas de colores, cantando e ignorando las vicisitudes y las alegorías de la vida que tan innecesarias, relevantes e intrusas son. Claro que a todo se le puede pintar una sonrisa, y a todo se le puede hacer grande y destacable, incluso a un pedazo de cuerda o a un olor, o a una supuesta película que nunca se vió, a un sabor, a una goma de borrar, a un dibujo, a una canción, a un texto o a un verso. Incluso a un día. O a una frase sobre un día. O a una simple frase. Pero grande. Casi tan grande como la acera de un parque. ¿Madura la fruta que muerden tus dientes y acaricia tu boca? Otras veces, entre el polvo de la arena del parque, he visto de noche y de madrugada a jovenes rebeldes pintando con aerosol en las paredes de las casas que contienen este verde y pulmonar recinto, al que parece que llaman parque, en ocasiones nombres y apodos y en otras plasmando ideales políticos e incluso sociales, haciendo crítica mordaz del servicio bancario, o dibujando herramientas de trabajo cruzadas. Aunque tambien veo al dueño del local al que le toca extinguir dichos garabatos con un spray de agua y detergente. Otras veces veo a un pequeño escribiendo frases con tiza, o a un poeta que frente a un colegio dibuja poesía. Y tambien he visto a niños caminando jugueteando sobre mensajes en el parque. ¿Me cedes el día de mañana? A veces es agradable sentarse en un banco sin ningún proposito, mas que el de dejar que el sol deshidrate tu piel y la brisa alimente tu rostro, teniendo apoyado sobre el hombro la cabeza de la felicidad. Aunque tambien es cierto que no es en absoluto un experimento desagradable el de ir a recostarse sobre uno de los asientos de madera en soledad a destrozar un cuaderno tallando la antitesis sentimental del puño de uno. No obstante... como pasear dado de la mano bajo la copa los árboles, al tacto de la sonrisa, pocas cosas me gustan tanto. Aunque haya silencio en nuestros labios. O aunque de ellos no broten más que palabras sin sentido, conexión, si quiera necesidad de ser pronunciadas, más allá de servir como excusa de calmar mis ansias razón para un beso. A veces en el parque veo gente triste, y gente que llora, y gente sola. Pero por suerte siempre vuela el viento, y las lágrimas hundidads en la arena, y el frio domado por el sol, dejan de alumbrar su altar. Pero no es dejar por dejar, es caminar para seguir. Creo que así veo tu parque. ¿Me regalarías una sonrisa? Si quieres... me sobran un par de tizas.

Hoy puede ser un gran día

-Estás pintando el suelo
-Así es
-¿Y por qué pinta el suelo?
-Porque hay algo que quiero escribir.
-Entonces no está pintando, está escribiendo.
-O pintando letras.
-¿Y por qué pinta letras?
-Porque hay algo que quiero decir.
-¿A quién?
-A alguien
-¿A mi?
-También.
-¿Cómo que también?
-Se lo digo a una persona en concreto, pero me gustaría que todo el mundo lo leyese y lo pensase, incluida vos.
-Pero usted no me conoce.
-Ahora si.
-Pero ya había empezado a escribirlo cuando yo no había llegado.
-Eso no quiere decir que no pueda ser tuyo.
-Pero... pero...
-Si yo te regalo esta flor que corté de mi jardín y vos la cuidas, ¿no es tuya?
-Si
-Pero yo la corté de mi jardín y la cuidé antes que vos.
-Tenes razón...
-Pero yo te la regalé, y vos la cuidaste. Ya es tuya. Como las letras que pinté.
-Plaaaa... n... te a..... planteaaa... teee lo, planteatelo asss... ssssí. Así. Planteatelo así.
-Así que ya aprendiste a leer en la escuela.
-¿De donde sacaste esa frase?
-Es de un tipo que canta.
-¿Y que canta?
-Canciones.
-¿Y te gustan sus canciones?
-Me encantan.
-Que lindo.
-¿Vos escuchas música?
-Muy poca... La que pone papi en casa. Le gusta mucho... Milanés. Y "la negra".
-Que bueno.
-¿Ya terminaste de pintar?
-Si ¿Te gusta?
-Me encanta
-¡Jajaja! Me alegro. Contame, si vos no me conocieses, y paseases por el parque, o vivieses en uno de los edificios desde los que se ve el parque, y leyeses esto. ¿Sonreirías?
-Si.
-Fenómeno.
-¿Querés que sonría?
-Quiero que todos, siempre, sonrían.
-¿Qué todos los que lo lean sonrían?
-Efectivamente
-¿Y por qué no pintas una sonrisa al lado de las letras que pintaste?
-Porque las sonrisa se pintan en la cara. Y se las pinta uno mismo, nadie te la puede pintar, y nadie te la puede borrar. Aunque a veces conoceses a alguien que te la pinta, no sabes por qué, pero te la pinta a vos, y vos se la pintas a ella. O a él. Y nadie te la puede borrar. ¿Me entendiste?
-Si, si. Nadie te la puede borrar.
- Sos muy linda, eh.
-Gracias... Me gustó hablar con vos, pero creo que papi me está llamando y tengo que irme a dormir.
-Dale, anda. Cuídame la flor, eh ¡Y pinta muchas sonrisas!