viernes, 12 de julio de 2013
Cuervo
¿Con quién estás contando cada vez que dices "nosotros"? Es bien sencillo. O más bien, bien jodido. Un burro es burro. Nace, se cría, crece, trabaja en el molino, con suerte en los arados del campo, y muere. ¿Me equivoco? Una forajido es forajido. Nace, no se cría, vive en lo salvaje robando y asesinando para tener algo que llevar de su mano a la boca, y muere. ¿Quiénes? ¿Quiénes son "nosotros"? Un caballero nace, se cría, sirve y obedece a su Rey, protege su honor y a su gente en la batalla, de noche ama a su princesa, de día vuelve a la batalla, y se repite, y repite, y repite, y muere. La espada nace, forjada entre la piedra y el hierro, pero nace. Y sirve a su maestro hasta que este es desarmado. Y entonces muere. El escudo es escudo, el caballo es caballo, la flecha es flecha y el arco, arco. El consejero es consejero, y la naturaleza es naturaleza. Y todos mueren. Y para nosotros, bestias indignas. Seres artificiales, para "nosotros" ¿Qué queda ser? El fuego es fuego y la nieve es nieve. El Rey es Rey, nace se cría, hereda el trono y ordena en su reino sin discusión para la protección de su pueblo, la paz y la harmonía, y muere. La reina es reina, y nace, y se cría, y se casa con el rey prometiéndole la miel de la más linda flor de todas cada noche, y muere. El fuego es fuego y la nieve, nieve. ¿Y nosotros? ¿Quiénes son "nosotros"? ¿Y qué somos, mi señor? ¿Qué somos?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario