-No estás escribiendo...
-Estoy con mi tren ¿Te gusta? Lo acabo de comprar.
-¿Y desde cuándo no escribís nada?
-Desde que estuve de viaje.
-Quizá ya no tengas nada que escribir. Mira, aquí te marqué varios trabajos posibles.
- No necesito que me busques trabajo. Estoy bien así. Soy poeta.
-¿Qué oficio es ser "poeta"? ¿Dónde dice aquí: "se busca "poeta". Buena remuneración"?
-En ningún lado. No se me ofrece. Ya lo tomé, no está vacante.
-¿Dónde dice aquí que una empresa busque "poeta"?
- Tal vez no lo necesiten. ¿Tuviste un tren alguna vez?
-Ya tiene una edad...
-¿Tuviste alguna vez uno?
- No
-Yo tampoco.
(Silencio)
-¿Y cuánto tiempo más pensás vivir de ser "poeta"?
-No lo pienso. ¿Cuánto tiempo piensa el trencito ser trencito? ¿Cuánto tiempo pensás vos ser vos?
-No tengo tiempo que perder y varias cosas por hacer... Si me disculpa. (Sale. El hombre se queda fumando observando el trencito. Saca un cuaderno y escribe. Entra la mujer.)
-Parece que te decidiste a escribir...
-No me quedaba otra.
-¿Cómo que no te quedaba otra? (Al ver que no contesta hace otra pregunta) ¿Vendés mucho? (Y otra) ¿Cual es tu nombre de autor? (Y otra más) ¿Cómo vivís siendo "poeta"?
- Del mismo modo que vivís vos siendo... siendo lo que sos.
-¿Por qué escribís? (La mujer para el trencito)
-¿Por qué trabajas?
-Por necesidad.
-¿Qué necesitas?
-Dinero. Y ocupar mi tiempo libre... Sentirme útil, que sirvo para algo para poder decirle al mundo que acá estoy. ¿Pero vos?
-Lo mismo.
-¿Puedo leer lo que escribiste?
-Naturalmente
(Deja el cuaderno y el lápiz en el sillón y se levanta. La mujer toma su lugar, extrae unos anteojitos del bolsillo y comienza a leer. El hombre pone en marcha el trencito y sale fumando. La mujer se sume en la lectura y tras un rato, comienza a escribir en el cuaderno. Oscuro.)
No hay comentarios:
Publicar un comentario