sábado, 3 de noviembre de 2012

Mira con mis ojos

La vida es un pozo, me decía Jack. Los pozos pueden estar en muchas zonas: bosques, montañas, llanuras, costas... Jack me decía que no es igual de fácil sacar agua de un pozo costero que uno en medio de un bosque, pues en la costera con un metro y medio de profundidad, ya asomaba el agua, no obstante en el bosque...
 Jack siempre me repetía con las mismas palabras que " no hay tierra de la que no emane agua". A veces, decía, sale agua dulce, y otras veces salada. De algunos pozos solo puede sacarse agua turbia y manchada, y de otros, limpia y cristalina. El agua que se obtiene de algunos pozos, me decía, es más puro que el blanco, pero otras aguas, son mas barro que agua. 
Pero siempre hay agua, remarcaba Jack, siempre. La vida es un pozo, pero lo que de verdad importa, lo que importa, de verdad, marcaba Jack, lo que hace a un pozo tener valor, lo que le hace valioso es el agua. Un pozo sin agua deja de ser un pozo y se convierte en un hueco, un agujero, una excavación. Y la vida es un pozo, me decía Jack.

No hay comentarios:

Publicar un comentario