" "La vida es esto"... Aquello era la vida. Una media mañana en una cafetería de azulejos verdes de los cuales colgaban cuadros con esquemas sobre las diferentes empanadas y la vestimenta de un gaucho. Aquello, una mañana hablando del futuro, de la vida, de los objetivos por realizar. La vida eran aquellos ojos que miraba, aquella curiosidad por un mundo aún por descubrir. Poder hablar y confiar, el café con leche a 2,40 de una cafetería en una remota acera de algún barrio de Madrid. Porque, sí, nuestros sueños, nuestras metas, nuestros ideales, son vida. Pero la vida es más simple de lo que no imaginamos, la vida consistía en aquello, en observar por el cristal viendo la gente que paseaba abrigada, mientras escuchaba las palabras de una voz familiar. Un consejo, una sonrisa, una risa... Y que no llegar a ser una influencia política, no llegar a ser un actor, no llegar a escribir un libro, no llegar a ser no importaba. Ya soy, ya somos.¿Cuándo? Aquí ¿Dónde? Ahora, porque no hay más. No tenemos más. Nos tenemos.
La vida era esa camiseta a rayas, ese arito en la nariz, esa sonrisa en mi cara, ese café caliente, esa conversación de largos y sabrosos minutos, aquel bolsillo del jersey que ocultaba una manos impacientes. Una mañana de charla y... y charla. Una mañana de confianza, sonrisas. La vida son esas cosas chiquititas. Una canción, un par de versos, una guitarra aguda y un bombo perpetrante. Un grupo de gente reunida en un salón, una comida. Lo que teníamos no era más que aquellas mesas de café, aquel frío en las calles y una conversación. "La vida es esto". La vida podía ser una cosa compleja, podía ser las suma de todos y cada uno de aquellos pequeños detalles, la suma de pequeñas estructuras que iban creando algo grande e incomplejo, algo casi fuera de la comprensión lógica de una persona. La vida podía ser eso, si queríamos. La vida podía llegar a no comprenderse, la vida podía ser un sinsentido, podía ser... eso, un cumulo de pequeñas complejas cosas si queríamos. Pero la vida puede ser "aquello" pequeños detalles, chiquitas conversaciones y tonterías por las que sonreír. Diminutos gigantes en una jungla estallando en alegorías de la vida. Pequeñas estupideces por las que sonreír."
Dave se sonreía a si mismo mientras improvisaba ese monólogo en su cabeza, tirado en la cama con los cascos puestos escuchando la melodía de alguna alentadora canción. No one really needs to... no one really needs to... no one really needs to know. Aquello era la vida. Unas zapatillas rotas agitándose bajo una mesa de un café, una conversación sobre el futuro atrapando el presente. Esto es la vida, ni el pasado ni el futuro. Esto. Esto es la vida. Un texto, una sonrisa profunda e interna. Una canción en mis odios. Una conversación a distancia. Esto, ni complejidades ni idioteces, tú, yo, una canción, un tecleteo en mis dedos y un texto para tus ojos. Esto es la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario