sábado, 2 de febrero de 2013
Núvols
Y después estaban aquellos locos que no creían en las musas. Aquellos ebrios que no confiaban en que el arte ha de salir de dentro. Ha de, primero implosionar en la mente y después explotar desde el corazón. Esos cuyo arte se basaba en una trama que se repite y repite. Aquellos que no eran capaces de despertar en un girón de telas blancas y un somier abrazados a la sinrazón. Esos locos que no creían en la locura. Aquellos que necesitaban de una estructura firme y que no eran capaces de dejarse desmoldar por la vida y la pasión. Los que dicen del arte aquello que ha de ser solo el arte. Aquellos que.. no pueden pintar en sus palabras la melodía de una escultura de las sonrisas. Los que no han caminado descalzos a la orilla del mar. Los que no han desvestido su mente bajo los verdes zeppelines de un bosque; que jamás deben haber corrido campo abierto sin camisa de la mano de tu belleza. No deben haber hecho crujir el césped bajo el peso de sus pies, no han sentido la humedad del rocío madrugador en los pómulos de su rostro mientras unas suaves manos acariciaban recorridos de su cara. Aquellos que han dicho crear arte sin haber escuchado con el alma el arte. Los que... no han sonreído de verdad.
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