viernes, 19 de abril de 2013

Rima XIII o Imitación de Byron

Si algo es idéntico a otro algo, y algo no tiene una cosa, al compararlo con otro algo, entonces, si que tiene una cosa, por ende tiene una cosa gracias a que no tiene una cosa. Es decir, como ningún algo de los dos tiene una cosa, ambos algos tienen una cosa. Esto no es más que un cúmulo de palabras sin sentido, una amasijo de, verde, letras revueltas en un papel, unas letras más altas, otras más bajas. Otras redondas, y otras delgadas. Aquí no hay nada que sea de vuestro interés. Lo que están leyendo no es un personaje(a veces) hablándole a otro, no es una situación literaria, ni nada que vuele por vuestra imaginación. Lo que leen son un cúmulo de palabras sin sentido, como podrían serlo: hay un gato color verde asomado a la pared que cuelga del suelo. Claro que podrían discutirme ustedes a cerca del sentido de esa frase, ya que concuerdan todas sus palabras, por ende podría tener un sentido informativo, aunque surrealista. ¡Pues no quiero usar el monóculo! Entonces, digamos que leen ustedes un cúmulo de lexemas sin sentido como podrían ser:  perro violeta aunque casa rojo rápidamente el pero lobo come nunca. Eso si que no tiene lógica alguna. Como este texto. No obstante lo leen ustedes. Me hacen gracia. Naufragan en este texto sin sentido, lagarto, por el simple hecho de que ya han empezado a leerlo, no obstante saben que no tiene ninguna clase de mensaje, y si no, redondo, ya se lo confirmo yo. Además, no saben si el vacío de mensaje en este texto, rabilargo, y su absurdez podrán en algún momento sorprenderles con un inesperado mensaje quizás al final del texto, o quizás ya lo he dicho y no han prestado atención, o quizás tengan que releer el texto desde su comienzo. Quién sabe. Fruta amarilla. ¿No? ¿No se dan cuenta de que juego con ustedes? Que pena, oigan... Si yo escribiese en un texto simplemente: Tic- tac, tic-tac, tic-tac,, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac, saltarían todo el texto hasta encontrar una palabra con otra forma que no sea ese tic-tac. Y si a mi no me diese, oportunidades, la real gana de poner otra palabra que no fuese ese tic-tac no leerían mi texto. Por lo cual, no encontrarían el mensaje. Bueno, en realidad debería decir que no se inventarían un mensaje, porque por si mismo escribir la onomatopeya.... Onomatopeya, vaya un palabro. Porque escribir la "Onomatopeya" de las agujas de un reloj, de por si, me dirán ustedes, queridos, que mensaje tiene. A veces soy un poco cenutrio. Como les decía, el motivo de que continúen su lectura de este texto es porque lo forman palabras de estructura diferente. ¡Error! Ya que mi texto podría escribirlo con palabras no existentes y no estoy seguro, protuberancia, hasta que punto buscarían palabras que si existiesen y tuviesen cierta lógica dentro de ese maremágnum (y dale con palabras pedantes, el señorito) de sinsentido. Por ejemplo, mi texto podría ser: elrag esksok hakide laorn kus jrov hfanru usnty erh ehgro ungabid azpwurn aldon en iosl unrives ejvodak sdekeidnfañ menotd es usted un poco estupido aperten alarkno en terdes oplaccion deren un flando expertum.  No se si ustedes se habrán percatado, pero les he insultado durante su fugaz mirada por esas palabras que parecen sin sentido. Al comprobar ustedes que las primeras no tenían sentido, apostaron por que el resto tampoco debían tenerlo. O pueden haberlo leído y haberse ofuscado. ¡Qué se yo! No soy un psicólogo, por favor... Lo que quiero, quiero, quiero decirles no es nada. No quiero decirles nada. Multicolor. Simplemente ustedes han perdido el tiempo leyendo este texto sin sentido en busca de un profundo mensaje que ni si quiera ha aparecido. Pero el hecho es que han perdido el tiempo, creyendo que iban a encontrar algo que ni siquiera existe, pero para no sentirse estúpidos, ni ofenderse admitiendo que simplemente han perdido el tiempo porque me han seguido el juego, un juego completamente estúpido del que no puede sacarse nada, van a inventarse algún mensaje, alguna moraleja o alguna estupidez. Pomelo. Aunque en realidad solo han vagado por este texto sin mensaje alguno, buscándolo, sin encontrarlo. Han fallado en su misión, pero su misión ya  había fallado antes de si quiera empezar. No quiero decirles nada. Simplemente ustedes han perdido el tiempo leyendo este texto sin sentido en busca de un profundo mensaje que ni si quiera ha aparecido. Pero el hecho es que han perdido el tiempo, creyendo que iban a encontrar algo que ni siquiera existe, pero para no sentirse estúpidos, ni ofenderse admitiendo que simplemente han perdido el tiempo porque me han seguido el juego, un juego completamente estúpido del que no puede sacarse nada, van a inventarse algún mensaje, alguna moraleja o alguna estupidez. Así es el transcurso de la vida, miserables.

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