martes, 16 de abril de 2013

The Lonely boy

-¿Vamos a jugar a un juego, vale? ¿Te parece? (Ríe) En realidad no me importa si quieres o no. ¡El último en llegar pierde!¿Qué a dónde? No sé. ¿A ningún lado? (Vuelve a reír) No hay meta ¿sabes?. Es divertido correr sin ningún tipo de propósito. Solo dejando que el viento te despeine. Es como vivir ¿A dónde vas? ¿De dónde vienes? ¿Por qué? ¿Por qué hacia allí y no hacia allá? ¿Estas seguro que ese es el buen camino? ¿Y el más rápido? ¡Y que importa! Vive, no sé. Mis padres siempre me dicen, sobre todo mi padre frunciendo el ceño como a el le gusta, porque cree que tiene más autoridad o alguna locura de esas. Siempre me dice: "Señorito, tiene usted 13 años y mientras viva bajo este techo y lo que vaya del plato a su boca salga de mi bolsillo, va usted a hacer lo que yo le diga. Tiene usted 13 años, no entiende en que consiste esto de la vida." Claro, luego yo le contesto que parece mentira que teniendo él 52 todavía no sepa de que va esto. Que esto... ¡esto es un juego! ¡Qué me importa 13 años que 16, que 20, o que 42! Y entonces empieza a reírse un poco, sin que suene ninguna carcajada, intentando mantener su tono de serio y de padre educador, y me mira. Y le miro. Y entonces él sienta. Se sienta. Se ríe por lo bajo, y disparando su dedo índice del puño me señala y me dice: "Esto es más duro de lo que te crees, niño" y entonces si que explota en carcajadas. Creo que recuerda cuando tenía mi edad y hacía travesuras. No sé, esas idioteces que hemos hecho todos. Y que seguimos haciendo. ¡Y que nunca dejamos de hacer! ¿A quién le importa cuantos años tengas? ¿Cuando tengas 20 años vas a dejar de hacer el estúpido? ¡Por Dios! No digo ser estúpido, oye. Pero... yo que sé. ¿A los 30 vas a dejar de hacer sinsentidos?¿En serio? Cuando mi padre termina de reírse, me da un par de palmadas, menea la mano en el bolsillo, me saca un par de monedas y me mira a los ojos con cariño y me dice: "Cómprate algo rico y sal a quemar las calles". (Sale corriendo y grita) ¡Último cola de cerdo! ¿Eh? Ya te he dicho que a ningún lado. ¡O a donde quieras tú!. (Termina de correr) ¿Y en serio voy a tener que renunciar a esto conforme pase el tiempo, y los minutos, los meses, y los años...? Que ingenuos. Por Dios...

No hay comentarios:

Publicar un comentario